Recomendaciones

Aquí exponemos una relación con las recomendaciones lectoras de alumnos y profesores del centro.

Orgullo y Prejuicio

Jane Austen.

Por: Rebeca Márquez Cordero. (1º de Bachillerato)

"Esta obra sitúa los acontecimientos en el siglo XVIII, época en la que la propia autora vive.
La historia comienza narrando la vida de los Bennet, una familia de clase media que vive
a las afueras de Londres, cuyo matrimonio posee cinco hijas y su mayor preocupación es casarlas
(como se acostumbraba en aquella época).
La historia parte del punto en el que señor Bingley, un joven adinerado se instala en la
propiedad adyacente, lo cual despierta el interés de los alrededores, incluida la señora Bennet,
para casarlo con una de sus hijas (en su caso, Jane, la mayor y más bella).
El señor Bingley pronto organiza un baile al que lleva por invitado, entre otros, a su
amigo, el señor Darcy, que lo supera en belleza y riqueza pero que pronto queda rechazado por
el resto de los presentes por sus formas altaneras y su orgullo. De esta manera se le juzga rápidamente, incluida la señorita Elisabeth Bennet, la segunda hija de la familia.
A partir de ese punto la autora nos conduce por un sendero de tramas de desarrollo
personal y nos invita a cavilar sobre el amor, las personas, la sociedad y una abundante gama de
temas y mensajes ocultos entre las páginas de este clásico de la literatura inglesa.
La ironía que emplea para dotar de comicidad a sus novelas hace que Jane Austen sea
considerada entre los «clásicos» de la novela inglesa, a la vez que su recepción va,
incluso en la actualidad, más allá del interés académico, siendo sus obras leídas por un
público más amplio.
Ha sido llevada al cine en diferentes ocasiones, ya sea adaptando sus obras a películas
y series o incluso su propia vida.
En este libro podemos apreciar el lenguaje
propio de la época pero de una manera en la que
no nos abruma, sino que es entendible y a la vez
provoca la sensación de estar profundizando más en la historia y la época sin necesidad de que se nos describan los detalles de cada escena, ya que debemos apreciar la forma tan escueta de
descripción de la pluma de Jane Austen que a pesar de ello podemos concebir con todo detalle la escena, incluso los gestos de cada personaje sin necesidad de acotaciones en numerosas ocasiones.
La historia está perfectamente hilada, sin
ningún tipo de incoherencia, y todas las escenas
resultan importantes, hasta el punto en el que
consideraciones expuestas en el comienzo
impactan en la evolución del personaje y se hace
referencia a ello en el final, permitiéndonos apreciar este desarrollo personal. Eso hace que la trama esté continuamente avanzando sin que apenas lo percibamos, incluso con las escenas que a primera vista son las más simples.
Por otra parte la historia es tan universal que podemos sentirnos sumamente identificados: la trama y los personajes reflejan tan bien la sociedad de esa época y sorprendentemente podría encajar en cualquier otra; con ello la autora no solo demuestra lo avanzada que está para su época sino que también nos hace ver que hemos avanzado realmente poco en la sociedad y que podemos encontrar personajes como estos en nuestras vidas cotidianas, situaciones que se podrían traspasar a la realidad, como por ejemplo numerosas personas se sentirán identificados con la relación entre los personajes de Darcy y Elisabeth .
Todo esto se le agradece a que los personajes sean tan redondos y posean gran profundidad y
mundo interior, incluso secundarios, todos están sumamente desarrollados para ofrecernos una historia completa y cumpliendo su objetivo de novela de desarrollo personal a la perfección.
Por otra parte cabe destacar que la historia atrapa ya que despierta nuestra curiosidad
por la vida de estos individuos, sumiéndonos en su día a día, sus pensamientos y, siéndonos
sinceros sus entramados románticos, sobre todo.
Como ya quedó dicho la narración no tiene excesiva complicación para el lectora aunque
es cierto que no es una novela contemporánea y hay que poseer un cierto nivel lingüístico propio
de los lectores experimentados, pero aun así esta novela puede ser consumida tanto por
adolescentes, como adultos; y precisamente, con objeto de las edades me gustaría destacar que si tiene la oportunidad de leerlo varias veces siempre se encontrarán mensajes diferentes.
Respecto al argumento, al ser esta obra un clásico muchas personas son conocedoras
del final de historia, y aun así creo que es un tanto predecible la historia romántica principal,
pero el resto de tramas sin duda no cumplen con esto. Y realmente, debemos atribuirle otro
gran mérito a la autora por ello, ya que a pesar de saber cómo acabarán lo que hace que quieras
leer este libro de igual manera debido a la construcción de los personajes y su estilo narrativo.
En mi opinión este libro es absolutamente maravilloso y hace que disfrutes de la lectura
en todo momento, y aunque a veces he tenido que descansar creo que más bien se debe a que
me hacía pensar muchísimo (sobre todo los diálogos entre Elisabeth y Darcy que son los que
más disfruto) y tenía que parar para reflexionar sobre lo que estaban diciendo pero nunca aburre
a pesar de tener un ritmo diferente a las novelas contemporáneas (la novela y el romance
transcurren en un año)pues Jane Austen va desgranando las relaciones "grano a grano" de
manera que siempre quieras saber más y nunca fatiga, incluso si no es tu género favorito (como
es mi caso) te va a embaucar, y eso tiene aún más mérito.
Algunos aspectos que quiero destacar es que me ha enamorado la rebeldía de Jane Austen ya que siendo una mujer joven de 1800 publicó con su propio nombre y hasta se atrevió a juzgar la sociedad de la que ella misma formaba parte e incluso usaba la ironía desde la primera y famosa frase de la obra: «Es una verdad  mundialmente reconocida que un hombre soltero, poseedor de una gran fortuna, necesita una esposa.»
También me agrada sumamente que muestre la vida rural de esta época porque nos hace salir del típico escenario londinense para mostrarnos otras realidades, e incluso mostrarnos a través de las desapariciones repentinas en varios capítulos de los hombres, la propia realidad
de la autora, pues en la época, como se refleja en el libro, las mujeres muchas veces al vivir
recluidas de ciertos aspectos sociales desconocían las actividades de los hombres como probablemente ( o eso podemos intuir) le ocurría a Austen. A pesar de ello la autora trata a sus personajes por igual (en su importancia para la historia y su desarrollo)  independientemente de su género a pesar de poner de manifiesto que la sociedad no pensaba lo mismo. Esto demuestra la revolución que causo esta autora y lo adelantada que estaba a su tiempo pues su pensamiento deja ver claros pensamientos propios de la ideología feminista.
Por último y no menos importante en absoluto, deseo reiterar la imperfecta perfección
de sus personajes dada su complejidad, su mundo interior, su papable evolución y como a pesar de comenzar en puntos diferentes ese crecimiento hacen que se encuentren en el desenlace.
También aprecio de Jane Austen su capacidad para no centrarse solo en una relación romántica en la historia, si no que ofrece la posibilidad de que si no te convence la "pareja" principal, también narra los encuentros de otros personajes con la misma perfección como si de los protagonistas se tratase. La autora incluso ejerce en nuestra mente una meditación que nos hace ver que nosotros mismos hemos tenido las mismas "faltas" o "defectos" que los propios personajes, ya que junto a ellos hemos juzgado anticipadamente a los personajes, llegando a un punto de reflexión en el que ya no sabemos a quién se refiere Jane Austen con el título.
Para mí ahí reside su magia como escritora y por ello todo el mundo debería leer este clásico, y
no porque este encasillado en este género, sino porque es constructivo para nuestro propio ser.“

Cien años de soledad

Gabriel García Márquez

Por: Arturo Pérez Peralta. (1º Bachillerato)

”Cien años de soledad es uno de los libros más hermosos que he leído en mi vida, no porque sea bonito, sino porque es humano.

Quien lo haya leído sabe lo podrido de sus personajes, lo irracional de sus actos, lo monstruoso de sus pensamientos... Y sin embargo, todo eso es lo que los hace atractivos.

Nadie es perfecto, y eso el libro lo quiere dejar claro: no hay más que ver a la figura del glorioso coronel Aureliano Buendía. Es un militar consagrado por la guerra, y aunque al principio parece la persona más cuerda de la familia Buendía vemos como poco a poco se va pudriendo, como poco a poco la leyenda se cae, como poco a poco va perdiendo sus ideales, revelando su naturaleza, ya que, aunque lo consideren un héroe, él sólo quiere estar tranquilo. Esto se ve claro cuando empieza a hacer pescaditos de oro después de la guerra: no lo hace por la fama o el dinero, lo hace por lo repetitivo de la tarea. No es diferente al borracho de El Principito, que bebe para olvidar que bebe. y es que el libro hace todo lo que está en sus manos para pintarnos al coronel Buendía como un fracasado: todos lo aman pero él no ama a nadie, se le considera el ganador de la guerra pero no ha ganado ninguna batalla, ha eludido a la muerte pero ha abrazado a la soledad, es considerado un héroe y él sólo quiere estar solo. Y es que ese es un tema central de la novela: desmitificar el mito.

Todos los personajes del libro tienen la misma podredumbre mental: Amaranta Úrsula tiene relaciones incestuosas con su sobrino, Remedios, la bella, desprecia a todos sus pretendientes y no le preocupa su muerte; Aureliano Buendía se casa con una niña mucho menor que él, José Arcadio es un asesino al que le atormentan los fantasmas del pasado...

Y sin embargo, uno no puede sino sentir lástima por todos ellos. Se siente lástima porque todos actúan impulsados por un sentimiento común: Una profunda, negra, triste, melancólica e incansable soledad.

Y, a pesar de todo, ellos lo aceptan, porque es lo suyo.

Definitivamente, nadie es perfecto. Y es por eso por lo que podemos simpatizar con estos personajes: porque nos identificamos con ellos. Nadie está libre de pecado, todos hemos cometido errores. Tal vez no son tan gordos como los del coronel Aureliano Buendía, que mata gente porque se ha cansado y ha perdido los ideales, pero todos en algún momento hemos contemplado una injusticia y no hemos hecho nada, y después hemos pensado "podría haber hecho algo más". Por eso conectamos con estos personajes, porque, con sus más y sus menos, nos representan, y si no a nosotros, a nuestras emociones más obscuras: nuestra soledad, nuestro desprecio por nosotros mismos y nuestras manías que ocultamos de los demás.

Y, sin embargo, hay belleza en el mundo. Cuando muere José Arcadio llueven flores del cielo. Cuando Melquíades llega al pueblo por primera vez, el coronel Aureliano Buendía y su hermano contemplan, atónitos, el hielo. Cuando llueve durante varios años seguidos, se van los estadounidenses con su invasión cultural. Cuando muere Remedios, la bella, asciende al cielo. Quiero interpretar todo eso como una forma que tiene Gabriel García Márquez de que, aún con todo, el mundo es un lugar bello, y que vale la pena vivir, porque el Universo es un lugar tan asombroso que, de alguna forma, hay belleza en la muerte. Y también es verdad que no todas las estirpes están condenadas a cien años de soledad.“

¡LIBRO DE NUEVA ADQUISICIÓN!

El Tesoro del Artemisa.

José Manuel Márquez Vázquez

Ed. Hilos de Emociones. 

Por: Ester Rodríguez Macarro (profesora de Lengua Castellana y Literatura)

”“

             ¡LIBROS DE NUEVA ADQUISICIÓN!

Polifemo vive al Este.

Hasta el mojito siempre.

Operación Malinche.

Daniel Pinilla Gómez. ¡AUTOR VISITANTE!

Ed. .

Por: Francisco Paños (profesor de Lengua Castellana y Literatura)